Crítica: «Especiales» y el autismo

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A Gandhi se le atribuye de forma apócrifa la consideración de que el valor de una sociedad se mide por cómo trata a sus miembros más desprotegidos. Esta reflexión, aunque no se pronuncia explícitamente, crea el eje central de esta nueva película de los realizadores Olivier Nakache y Éric Toledano, pareja responsable del filme “Intocable” que se enfocaba en la relación entre una hombre tetrapléjico y su cuidador.

En “Especiales” se adentran en el mundo de las organizaciones sin ánimo de lucro que acogen a niños y adultos con un autismo severo, gente no aceptada por ninguna otra institución o pertenecientes a familias humildes. Vincent Cassel y Reda Kateb interpretan a Bruno Haroche y Malik respectivamente, responsables de dos asociaciones que subsisten por empeño ante la falta de recursos que deberían ser proporcionados por organismos oficiales. Estos dos hombres ven como otros centros realizan unos procesos de selección para descartar casos complejos que generan situaciones de abandono, y son la última red de seguridad para demasiadas personas. Son los testigos de la indefensión de niños y adultos con autismo severo, de la dificultad diaria que viven las familias para proporcionar los cuidados necesarios a sus miembros dependientes, de los impedimentos a los que se enfrenta la gente con autismo más leve para insertarse en la sociedad. Además, Bruno y Malik viven bajo presiones de estamentos oficiales, representadas en el filme mediante una inspección por parte de las autoridades, quienes están más interesadas en normativas, protocolos y licencias que en la realidad de la situación y en aportar soluciones.

La película está basada en Francia pero la realidad que muestra es extrapolable a España. Se considera que en España hay más de 450.000 personas con TEA (Trastorno del Espectro del Autismo), y entre un 18% y 25% de ellos son Asperger. Pero el alcance y las repercusiones del TEA es más extenso, ya que afecta a casi un millón y medio de personas si se tiene en cuenta el impacto que produce en sus familias. A niveles generales, se considera que hay 1 caso de TEA por cada 100 nacimientos, habiéndose considerado cuatro veces más común en hombres que en mujeres aunque nuevos datos indican un aumento de diagnósticos en niñas y mujeres. En 2015 el Gobierno aprobó la ‘Estrategia Española en Trastorno del Espectro del Autismo’, al reconocer en su propio documento-estrategia que “en los servicios públicos (educación y sanidad principalmente) apenas se han desarrollado unidades especializadas en TEA y las que existen se encuentran desbordadas por las demandas que experimentan”, y comprometiéndose a elaborar un Plan de Acción en breve. Sin embargo, tal y como denunció la Confederación Asperger España hace menos de una semana a raíz del Día Internacional del Síndrome de Asperger celebrado el pasado 18 de febrero, “es importante recordar que el compromiso de materializar dicho plan en el plazo de un año sigue aún, más de cuatro años después, sin ver la luz ni materializarse.”

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Existe además una enorme problemática económica en los casos de las personas dependientes, tal y como muestra “Especiales”, que afecta tanto a familias como cuidadores. Guarderías especiales para niños, cuidadores constantes, terapias ocupacionales o cualquier otra necesidad implican un coste extremadamente elevado que muchas familias no pueden asumir. Una vez superados los trámites, evaluaciones y procesos de espera para solicitar ayudas en reconocimiento de situaciones de dependencia e incluso valorándose el grado más alto, que declara una pérdida total de autonomía y la necesidad de apoyo continuo de otra persona, la ayuda “Prestación económica de asistencia personal (PEAP)” destinada para la contratación de una persona cuidadora dista de cubrir el salario mínimo interprofesional. Se acentúa así una situación de injusticia al necesitarse profesionales especializados para la atención de personas dependientes pero sólo pudiéndoles ofrecer remuneraciones extremadamente bajas en demasiados casos.

Dentro del día a día de las dos asociaciones presentadas en el filme, “Especiales” sigue cuatro hilos narrativos concretos, uno siendo el proceso de inspección, otro el intento de inserción de una persona con TEA en el mundo laboral, un tercero centrado en el proceso de acogida de un joven sin sitio en instituciones públicas y por último el aprendizaje de un futuro cuidador. En todos ellos domina una situación de precariedad y fragilidad, donde caminar sobre el filo del fracaso, el abandono, la pérdida y la extenuación es una realidad diaria.

Para narrar el mundo de estas asociaciones, los directores Olivier Nakache y Éric Toledano acompañaron durante dos años a las asociaciones que han inspirado la película, aunque “Especiales” ha sido un proyecto gestándose durante más de 20 años. En 1994 Éric Toledano conoció a Stéphane Benhamou, inspiración del personaje interpretado por Vincent Cassel, cuando el futuro director cinematográfico trabajaba como monitor en un campamento de verano. Tiempo después, cuando Stéphane Benhamou necesitó una presentación de 6 minutos para su asociación, allí estuvieron Olivier Nakache y Éric Toledano, quienes ya idearon hacer una película sobre las personas con TEA aunque no se sintieron listos aún como realizadores. La idea cristalizó finalmente hará cuatro años, y los directores aprovecharon un encargo de Canal+ para rodar un documental de media hora sobre Stéphane Benhamou y Daoud Tatou, inspiración para el personaje interpretado por Reda Kateb. El título del documental fue “Necesitamos hacer una película sobre esto”.

 

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El resultado es una película que recuerda enormemente en tono a su filme de 2010 “Intocable”. “Especiales” presenta un elaborado equilibrio entre comedia y drama, entre la emotividad de la realidad presentada y la ternura con la que está filmada, no resultando nunca una narración sentimental ni ligera. Pero, con esmero, “Especiales” crea el espacio necesario para que las personas con TEA que actúan en la película no sean un recurso buscando verosimilitud sino una lección de humanidad. Los dos actores centrales, Vincent Cassel y Reda Kateb, realizan un ejercicio que pocas veces se ve en actores de primer nivel y es el de ponerse al servicio de la película y ejercer un paso atrás para que el foco de atención, en vez de recaer sobre ellos, caiga en las relaciones interpersonales que surgen entre personas con y sin TEA. Visualmente, los directores también han renunciado a una posible trabajada cinematografía y han apostado por la cercanía, consiguiendo una película que nunca pide compasión sino que logra salirse de los estereotipos dramáticos para crear un tributo a los trabajadores y gente con TEA sin nunca perder su objetivo reivindicativo ni la sonrisa.

En el festival de San Sebastián, “Especiales” se llevó el premio del público con la puntuación más alta de la historia de la sección ‘Perlas’. “Especiales” es, en el fondo, una película pequeña en el mejor sentido de la palabra, que no cae en grandes dramatismos narrativos ni arcos argumentales y que se adentra en la comedia con elegancia. Sin embargo, va más allá de la formulación en la frase atribuida a Gandhi sobre el valor de una sociedad. “Especiales” añade que el valor de una sociedad se mide por el trato dispensado a los más desprotegidos y también a sus cuidadores.

 

Ficha técnica:

Director: Olivier Nakache y Éric Toledano.

Intérpretes: Vincent Cassel, Reda Kateb y Hélène Vincent.

Año: 2019.

Duración: 114 min.

Idioma original: Francés.

 

Trailer:

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