Economía

En vez de estar las personas al servicio de la economía, como establece en la práctica la economía neoliberal, propugnamos lo contrario: que la economía esté al servicio de las personas. Ello implica reflexionar sobre cuáles han de ser los pilares económicos de una sociedad más igualitaria, más solidaria, en definitiva más justa, desentrañando las ambigüedades y mentiras con las que los economistas liberales nos engatusan cotidianamente.

Marx sin fronteras

marx sin fronteras samir amin

Tal día como hoy de 1931 nacía en El Cairo uno de los intelectuales marxistas más brillantes de la izquierda contemporánea: Samir Amin. Para él la crítica radical que Marx inicia no tiene fronteras. Por ello debe enriquecerse de modo permanente.


La manzana mordida

Apple y el Big Data

La trasnacional Apple duplicó el valor de sus acciones de marzo a agosto de 2020 gracias a la pandemia, convirtiéndose en la empresa con mayor valor de mercado en el mundo. ¿Cuál es su relación con el Big Data y el “capitalismo de la vigilancia”?



Europa: muchas sombras y poca luz

El Plan de reestructuración europeo, cuya aprobación fue jaleada por nuestros diputados, tiene toda la pinta de parecerse más al timo de la estampita que a un auténtico plan de ayuda. En el horizonte se perfila una amenaza a nuestro sistema de pensiones.




Guerras comerciales y guerras de clase

guerras comerciales y guerras de clase

¿Cuál es la explicación más precisa de las guerras de clase y comerciales? Estados Unidos no es la víctima y China y Alemania no son responsables de las crisis. En todos los lugares la víctima son los trabajadores y el perpetrador es el capital.





Rentabilidad, inversión y pandemia

rentabilidad y pandemia

La baja rentabilidad y el aumento de la deuda son los dos pilares de la Larga Depresión. ¿Se conseguirá relanzar las economías capitalistas después de que se terminen o relajen los cierres y confinamientos? Es poco probable que esto suceda.


El dilema de la deuda

alternativas económicas

En la coronacrisis, la crisis está acompañada de una alta deuda global, tanto pública como corporativa y doméstica. Para poner fin a la espiral de deuda habrá que adoptar alternativas radicales. La crisis es un excelente momento para cambiar de rumbo.