
Vladimir Lenin reflejó las inquietudes y ansiedades de esa época en su panfleto, cuyo título, deliberadamente repetido, era "¿Qué hacer?". Este también ofrecía una respuesta socialista. Hoy, un imperio estadounidense en decadencia perturba y socava el capitalismo estadounidense, sacudiendo la economía mundial. Las leyes internacionales se ignoran cada vez más, y los autoritarismos más burdos acechan cada vez con mayor frecuencia la política interna. Muchos en todo el mundo se hacen de nuevo esa vieja pregunta, y con razón.
















