
Ha muerto Leopoldo Espuny, cargado de esa dignidad de las luchas obreras, de la costumbre ardiente de acompañar todas las causas justas, como si él mismo nos dijera de su vida: este libro termina aquí.
TOPO EXPRESS
El Viejo Topo prioriza la reflexión y el pensamiento frente a la noticia desnuda. Se trata de ir más allá de los enunciados, de ir a la raíz de las cosas (en ese sentido El Viejo Topo es un proyecto radical), de desvelar lo que está en sombras, de fomentar el matiz. Es decir, de pensar. Para no extraviarse.

Ha muerto Leopoldo Espuny, cargado de esa dignidad de las luchas obreras, de la costumbre ardiente de acompañar todas las causas justas, como si él mismo nos dijera de su vida: este libro termina aquí.

Este popular poema, atribuido al escritor mexicano Guillermo Aguirre y Fierro, data de 1926. No obstante haber sido publicado en en dicha fecha, con el paso del tiempo no sólo no ha perdido gracia sino, lo que quizás sea peor, ha ganado vigencia. Y ello por reflejar ciertas tendencias humanas a tener en cuenta si aspiramos a abandonar la selva…

Van a hacer ya cuatro años que Fernández Buey, nuestro Paco, nos dejó. Pero, como hacen los más grandes, nos dejó para quedarse: en sus textos y en nuestros corazones. Su huella puede verse en los actuales movimientos sociales, aunque estos a veces no sean conscientes de ello. Sus escritos, como este que aquí se presenta, permanecen plenamente vigentes.

En su libro de inminente aparición ("La recuperación de la memoria", Ed. Montesinos) Eduardo Subirats critica con dureza la pérdida de memoria y la falsificación histórica que constituyen el relato tradicional de la historia oficial de España. Publicamos aquí un brevísimo fragmento.

¿Por qué hay gente que se crispa cuando se habla de la lengua? ¿Quién diablos –y por qué– prefiere el monolingüismo? Pero no siempre fue así…

Radical: perteneciente o relativo a la raíz; partidario de reformas extremas; extremoso, tajante, intransigente (definiciones del Diccionario de la Real Academia de la Lengua)

Para mí es simple “ruido y frenesí, que nada significa”, pero veo que los que lo escuchan, cuando el estrépito disminuye o cesa y pueden hablar entre ellos, lo llaman “música”.

Mi viejo conocido Platón sostenía que la felicidad consiste en la armonía entre las partes que componen el carácter. Pues bien, ¿qué armonía puede haber entre actitudes, hábitos y creencias contradictorias?