
Pensemos en la cadena de montaje de Chaplin, donde sigue la pieza que debe atornillarse, obedeciendo el ritmo de la cadena. El trabajador "salvaje" empieza a no tolerar más el ritmo cada vez mayor de la cadena, que no le reporta ningún beneficio tangible y, en cambio, le exige un esfuerzo físico y mental cada vez mayor.

















