
No se trata de negar las identidades, sino de impedir que el mercado las convierta en mercancías y que la política las reduzca a categorías individuales. No se trata de abandonar la cultura, sino de reintegrarla a la materialidad de la vida social.
TOPO EXPRESS

No se trata de negar las identidades, sino de impedir que el mercado las convierta en mercancías y que la política las reduzca a categorías individuales. No se trata de abandonar la cultura, sino de reintegrarla a la materialidad de la vida social.

El Partido Socialista ya no puede refugiarse tras la cortina de un discurso progresista. Su naturaleza neoliberal termina imponiéndose y acelera su propio desgaste.

En este sentido, debemos mirar hacia otro lado. Fidel Castro, cuyo centenario de nacimiento se celebró hace unos días, representa un modelo a seguir sin parangón para cualquiera que desee seriamente emprender el camino de una alternativa.

El caso de Ceuta, por sí solo, abre un debate mucho más amplio. Cada actor implicado se mueve por su propia búsqueda de poder, pero también por la dependencia y la interconexión con redes de intereses más amplias.

El término en sí todavía circula con cierta timidez; se prefieren expresiones como «doble rasero», «el Estado castiga a los que trabajan» o el viejo estribillo sobre el «jacobinismo burocrático».

La gravitación del lobby sionista no explica las acciones de Washington por las mismas razones, que la conducta del lobby petrolero no genera el calentamiento global. Todos esos grupos actúan y magnifican procesos subyacentes determinados por la dinámica del imperialismo.

Lo que Spriano exalta como el advenimiento de la "madurez" política (la línea Gramsci-Togliatti) fue en realidad el comienzo de la capitulación, la renuncia al internacionalismo, la aceptación de las tácticas del frente popular y la subordinación de la clase obrera a la lógica del Estado burgués democrático.

La vida de Habermas narra una historia más amplia sobre el destino de la izquierda europea tras la Guerra Fría. El lenguaje de la emancipación sobrevivió, pero la política se alineó cada vez más con el poder occidental.

La crítica del trabajo en los últimos dos siglos —una crítica minoritaria, a menudo limitada a los ambientes artísticos y bohemios, con el "Nunca trabajes" de Guy Debord como su punto culminante— nunca ha tenido realmente en cuenta lo que Marx llamó "la doble naturaleza del trabajo": abstracta y concreta.

Si el grito “Las Malvinas son Argentinas” puede conmovernos más allá de una inolvidable victoria futbolística, pues, que sirva como faro para la defensa de nuestras tierras, nuestros datos y la construcción de una vida digital soberana.

Tucídides resumió hace más de dos mil años una de las constantes de la política internacional: cuando cambia la relación de fuerzas, las potencias intentan preservar su posición e impedir que el equilibrio estratégico se incline en su contra. Esa lógica vuelve a manifestarse hoy en Oriente Próximo.

Intentan hacernos peores. Estas corporaciones multimillonarias de IA generativa obtienen beneficios a costa de convertirnos en peores seres humanos.