
El genocidio en Gaza desvía la mirada, ocultando el crimen del colonialismo en Cisjordania. Si Israel es culpable, Occidente es cómplice.
TOPO EXPRESS

El genocidio en Gaza desvía la mirada, ocultando el crimen del colonialismo en Cisjordania. Si Israel es culpable, Occidente es cómplice.

Plan de los servicios de inteligencia marroquíes para la ocupación de Ceuta, Melilla y las Canarias, plan que el régimen de Mohammed VI denomina "operación reconquista" a pesar de que estos territorios nunca han pertenecido al reino alauí.

Fascismo, neofascismo, posfascismo… lobos que a menudo visten pieles de cordero. Manadas que abundan en Europa, en América –tanto en el norte como en el Sur–, en todas partes. También en España.

Tras meses de alimentar un genocidio en Gaza, Oriente Próximo está al borde de la guerra precisamente porque los políticos occidentales consintieron durante décadas todos los excesos militares de Israel, a quien ahora Occidente le pide “moderación”.

En estos tiempos en que los medios se han convertido en “constructores del relato”, no está de más asomarse a las interioridades –algo patéticas– del afamado The New York Times, que Chris Hedges aquí nos muestra.

Los programas de televisión (concursos de baile, islas paradisíacas, Masterchef y muchos otros), van adoctrinándonos subrepticiamente empujándonos a ser una sociedad dócil, resiliente, en la que aceptemos pasivamente el dominio de los amos.

Europa perdió la batalla, si es que alguna vez hubo una batalla. La derrota no ha sido solo económica o de poder, sino sobre todo cultural. El vencedor: Estados Unidos. Y los impotentes dirigentes europeos están paralizados, sometidos, ausentes.

En China, cada año salen de las universidades decenas de miles de ingenieros, científicos y técnicos de todo tipo. El intento estadounidense de bloquear su desarrollo tecnológico ha fracasado y ha dado como resultado un extraordinario crecimiento.

Después de la Shoah, Israel se estableció en la inocencia ontológica. Y, en efecto, los judíos fueron primero víctimas, víctimas en la cumbre de la historia de la violencia humana. Pero víctima, incluso a esta escala, no significa «inocente para siempre».

Salvador López Arnal sigue incansable buceando en el archivo de Paco Fernández Buey depositado en la Universidad Pompeu Fabra. Buceando y hallando textos como este, que nos devuelven un pasado que no debería ser olvidado.

Las represalias de Irán contra Israel serán un momento decisivo para EE.UU. Tendrá que decidir cuál será su papel, y tratará de no verse arrastrado a lo que podría ser el inicio de una guerra mundial. Pero inevitablemente Irán responderá al último ataque.

Geoestrategia, revista del Instituto Español de Geopolítica, ha publicado este texto que cuando se escribe esto, 10 de abril, extrañamente ha tenido muy poca repercusión en los medios españoles. Al parecer, lucrarse con la epidemia ha sido algo normal.