
“América” persiste como sinónimo corriente de Estados Unidos, pero sin la carga de elogio, admiración o reverencia del pasado.
TOPO EXPRESS
Aquí se aborda tanto la política doméstica como la internacional, en un sentido amplio. Relaciones intenacionales, geopolítica, política de alianzas, bloques en conflicto, guerras, elecciones, prospección de futuro… Todo es política. Eso sí: en El Viejo Topo hay poco espacio para dimes y diretes.

“América” persiste como sinónimo corriente de Estados Unidos, pero sin la carga de elogio, admiración o reverencia del pasado.

El declive de Estados Unidos no es una mera regresión de un competidor en desgracia, frente a sus ascendentes rivales. Desde hace mucho tiempo, la economía del norte opera como pilar del capitalismo mundial y su deterioro es un signo de la alicaída salud de todo el sistema.

La idea de Europa se invoca casi siempre de forma inapropiada para justificar la Unión Europea, lo cual no es sino la más flagrante perversión de dicha idea: la noble idea de Europa de Kant o Husserl está tan alejada de la jaula de acero de los europeístas de Bruselas como Marte de Plutón.

La extrema derecha ha logrado importantes avances electorales en Europa durante los últimos 15 años. Salvo contadas excepciones, todos los partidos de extrema derecha europeos simpatizan con las posturas de Trump.

El Partido Socialista ya no puede refugiarse tras la cortina de un discurso progresista. Su naturaleza neoliberal termina imponiéndose y acelera su propio desgaste.

Si el grito “Las Malvinas son Argentinas” puede conmovernos más allá de una inolvidable victoria futbolística, pues, que sirva como faro para la defensa de nuestras tierras, nuestros datos y la construcción de una vida digital soberana.

La doctrina de la «tolerancia cero», dirigida contra la clase trabajadora migrante, transforma el derecho penal de acto en un derecho penal de autor: no importa lo que hagas, sino quién eres.

Lo que conformó a su medida el franquismo fueron unas élites sucesoras perfectas para sus intereses y para lo que se había configurado ese movimiento reaccionario en su momento. Atado y bien atado.

Detrás de los titulares alarmistas de Túnez sobre la caída de la natalidad se esconde la oscura exigencia de que la reproducción misma sea controlada en nombre de la pureza racial.

La posibilidad de depositar las pensiones, la atención médica y la educación en el mercado financiero, parece realmente una responsabilidad política por la que las clases dominantes —y no solo las políticas— deberían rendir cuentas.

Vivimos tiempos singulares. Las grandes transformaciones de nuestra época, auténticas mutaciones del orden social, ya no son impulsadas por fuerzas revolucionarias, sino por los propios gobiernos. Llega un momento en que quienes administran un sistema dejan de limitarse a gestionarlo para emprender su transformación desde los cimientos. No mediante una revolución, sino mediante una contrarrevolución.

Todavía tengo esperanza porque vivimos en tiempos totalmente sin precedentes, y la desesperación es una postura irracional, porque nadie sabe lo que va a pasar.