
Hoy hace 83 años moría Antonio Gramsci a los 46 años de edad y a los 6 días de haber cumplido condena bajo el primero de los fascismos europeos. Su ejemplo y sus aportaciones para la reflexión y la práctica transformadora siguen más vivos que nunca.
TOPO EXPRESS

Hoy hace 83 años moría Antonio Gramsci a los 46 años de edad y a los 6 días de haber cumplido condena bajo el primero de los fascismos europeos. Su ejemplo y sus aportaciones para la reflexión y la práctica transformadora siguen más vivos que nunca.

Les importa un pito el sufrimiento de la gente. La mentira emborrona la realidad, y es peor cuando se convierte en alimento principal del cinismo. Desde el PP y Vox salen cada día baterías pertrechadas de bulos para convertir el dolor en algo secundario.

Históricamente, las pandemias han obligado a los seres humanos a romper con el pasado e imaginar su mundo de nuevo. Esta no es diferente. Es un portal, una puerta entre un mundo y el siguiente. Se nos presentan dos opciones para cruzar el portal…

La conclusión a extraer de esta crisis es que se necesita dar una prioridad mucho mayor a la salud, el bienestar y el cuidado. Para ello hay que luchar para que la salud y la industria farmacéutica salgan definitivamente del mercado.

La gestión de la Generalitat de la crisis del coronavirus está ahondando las trincheras políticas e identitarias en la escindida sociedad catalana. El país se encamina hacia un panorama semejante a Bélgica, con dos comunidades incomunicadas y enfrentadas.

¿Qué podemos esperar cuando una pandemia de gripe se combina con una gran crisis económica? Estamos en tierras desconocidas y sin mapa. Las predicciones basadas en experiencias históricas anteriores no parecen muy fiables.

Tal día como hoy hace 150 años nacía en Simbirsk Vladímir Ilich Uliánov, Lenin. Lo recordamos con este documento histórico: el que sería su último discurso público, pronunciado ante el pleno del Soviet de Moscú el 20 de noviembre de 1922.

Entre los poderes fácticos en España y las instituciones de la Unión Europea hay una sintonía perfecta. Esperar que de la UE vengan fondos no sometidos a estricta condicionalidad es no entender cómo funciona la UE.

En Europa la pandemia del coronavirus tiene el potencial de causar una ruptura irrevocable de la unión monetaria existente. Tal como están las cosas los pueblos del sur de Europa deberán soportar aún más años de austeridad por el pago de la deuda.

La pandemia del coronavirus nos sitúa ante una disyuntiva: continuar como si nada hubiese pasado o afrontar un largo y arduo camino de reconstrucción sobre bases económicas y pautas culturales y de valores diferentes y mayoritariamente compartidas.

Las cuitas del presidente Trump son un reflejo de una situación más compleja. La crisis sanitaria y la del fracking tienen consecuencias políticas de enorme calado. La presencia militar estadounidense en el Medio Oriente se vuelve más frágil.

El coronavirus no es una pandemia global que afecta a toda la población por igual, como se suele repetir. Exacerba aún más las enormes desigualdades sociales ya existentes. Se puede considerar una pandemia de la desigualdad.