
La repercusión del cierre de Ormuz en la producción de alimentos nos obliga a repensar la idea de soberanía alimentaria. En el capitalismo, la producción de alimentos no busca alimentar humanos, sino generar capital para unas cuantas empresas.
TOPO EXPRESS

La repercusión del cierre de Ormuz en la producción de alimentos nos obliga a repensar la idea de soberanía alimentaria. En el capitalismo, la producción de alimentos no busca alimentar humanos, sino generar capital para unas cuantas empresas.

Mal que nos pese, existe una izquierda atlantista. Una izquierda integrada, que Fusaro denomina fucsia, y que mira por encima del hombro a las izquierdas que, en la práctica, cuestionan el sistema. Pero cada vez hay mas gentes que piensan de otro modo.

Opción uno: El declive de Occidente es imparable. Opción dos: Al estilo del Pacto Tripartito de 1940, Rusia, China y EEUU se reparten el mundo. Ninguna es buena para Europa. Aquí, Gagliano opina que estamos en la primera, quizá la menos mala.

Esta vez va en serio. Al estilo de los asedios medievales, Trump pretende rendir la isla por hambre y enfermedades. Tras el “éxito” en Venezuela y el empantanamiento en Irán, Cuba le parece un objetivo asequible sin grandes esfuerzos. Eso cree. Veremos.

Continúa la ofensiva. Tras el Manifiesto, la gente de Palantir continúa su asalto a los derechos de todos. Los Grandes de la Tecnología prosiguen su camino hacia la dominación del mundo. ¿Exageramos? Más bien no. Y andamos despistados, sin defendernos.

Irán experimenta una transformación trascendental: del gobierno de sus líderes espirituales al poder tecnocrático-militar de sus halcones. Gracias a drones y misiles hipersónicos, muchos consideran a Teherán la cuarta potencia mundial.

: La verdadera democracia, la que vela por los intereses del pueblo, lleva muerta mucho tiempo, sustituida por una parodia capitalista en la que se nos hace creer que votar es suficiente. Hoy vivimos en una democracia degenerada: en una posdemocracia.

Esta es una guerra estúpida, emprendida a instancias del genocida Netanyahu, que EEUU no puede ganar. Estados Unidos intentaba preservar un dominio global que ya no posee, e Israel buscaba establecer un dominio regional que jamás alcanzará.

Pues ya vale, dejémonos de tonterías, de discursos apaciguantes y vayamos al fondo, ahí donde está la verdad. Y la verdad no es agradable. Nos dice que el futuro es negro, negrísimo. Y que no estamos haciendo gran cosa por cambiarlo. Y así nos va.

Esta semana se está produciendo la primera visita de Estado de los EE. UU. a China en nueve años. Donald Trump ha viajado acompañado de dieciocho ejecutivos estadounidenses, entre los que se encuentran Apple, Tesla, BlackRock, Boeing y Nvidia.

Las izquierdas del Sistema se afanan por paliar los excesos del capital, pero cuando el valor – capital entra en pendiente degenerativa permanente, aumenta la disyuntiva de suma cero. O gana el capital o gana la sociedad

Atrapada entre la austeridad de la UE, la fuerte penetración de Alemania en su tejido económico y la intermitente hostilidad turca, Atenas, ha optado por construir sólidas relaciones diplomáticas y militares con Israel.