
Hegemonía es capacidad de liderazgo moral e intelectual, habilidad de lograr que el propio lenguaje se comparta espontáneamente, hacer que una determinada visión del mundo parezca natural y atraer energías más allá de la esfera política inmediata.
TOPO EXPRESS

Hegemonía es capacidad de liderazgo moral e intelectual, habilidad de lograr que el propio lenguaje se comparta espontáneamente, hacer que una determinada visión del mundo parezca natural y atraer energías más allá de la esfera política inmediata.

Tengámoslo claro: la clase capitalista ha vencido. Por eso aceptamos la matanza en Gaza. Por eso seguimos suministrando armas a Israel. Por eso simplemente nos reímos de los esperpentos que protagoniza el bufón de Washigton. Somos los vencidos. ¿Sin esperanza?

Las «raíces judeocristianas» son una invención cuyo verdadero significado no es reconectar con la propia tradición cultural (europea), sino asimilarse a la díada estadounidense-israelí que ha dominado la política occidental desde 1945.

Por primera vez, el Papa ha situado la IA en lo más alto de la agenda de la Iglesia, advirtiendo de riesgos casi "existenciales" y pidiendo una respuesta explícitamente teológica a una crisis que la tecnología por sí sola no puede resolver.

SUMARIO 461 Palantir y la alianza entre el capital monopolista y la extrema derechaPor Rezgar Akrawi Por Rezgar Akrawi El gigante digital fundado por Peter Thiel y dirigido por Alex Karp ha publicado 22 tesis virales sobre el futuro de Estados Unidos y Occidente. Su proyecto incluso se presenta como una «República Tecnológica» —título de... Leer más »

Callado y discreto, León XIV va dando señales ineqiuívocas de dónde se sitúa en relación con la sociedad de nuestro tiempo. Su encíclica Magnifica Humanitas (en la que la IA tiene un destacado protagonismo) va a dar mucho que hablar. Conviene escucharlo.

Los misiles y drones occidentales llevan años atacando territorio ruso guiados por la inteligencia militar de Estados Unidos, y en Moscú se ha llegado a la conclusión de que hay que escalar para ser tomado en serio.

Occidente no está interesado en alcanzar un acuerdo en Ucrania. Prefiere mantener la presión, mientras se rearma con un objetivo que está cada vez más claro: derrotar a Rusia. Alemania es el apóstol de esa huida hacia adelante. Hacia la catástrofe.

Los países bálticos se mueven sobre el alambre. Los drones ucranianos sobrevuelan sus territorios, y Rusia los contempla con irritación. Además, Kalinigrado es un problema para la OTAN. Quizá en esos parajes se inicie la próxima guerra en suelo europeo.

Estados Unidos no se está "desvinculando de Europa"; simplemente exige que Europa contribuya más a la OTAN sin dejar de estar firmemente integrada en la estructura de mando de la Alianza; en definitiva, que pague más por su subordinación.

Si este país le importara algo más que un pimiento a nuestra clase política esta volcaría sus esfuerzos en mejorar el sistema educativo. Pero no. No lo hace. Tiene otras prioridades. Con tanto Falcon arriba y abajo no queda tiempo para pensar.

La actuación de los Emiratos –y muy particularmente de Abu Dhabi– en África, sobre todo en Sudán pero no solo ahí, apoyando a las insurgentes milicias de las Fuerzas de Apoyo Rápido, es criminal, sin paliativos. La Unión Europea mira hacia otro lado.