
Son tiempos de fragmentación, de malestar, de mutuas incomprensiones. De polarizaciones estériles en los espacios virtuales de los medios sociales. Estamos, claramente, en plena involución.
TOPO EXPRESS

Son tiempos de fragmentación, de malestar, de mutuas incomprensiones. De polarizaciones estériles en los espacios virtuales de los medios sociales. Estamos, claramente, en plena involución.

Hay que ver con qué facilidad EE. UU. se ha desembarazado de un rival económico poderoso –Alemania–, y con ella de toda la UE. Claro que la docilidad e ineptitud de la clase política alemana y europea ha resultado fundamental para ello.

¿Está la guerra estancada? Según se mire, con su descomunal ejército Rusia no ha conseguido doblegar la heroica resistencia ucraniana. Pero visto desde otra perspectiva, Rusia ya ha ganado la guerra; solo es cuestión de tiempo que Occidente se dé cuenta.

Eugenio García Gascón es un veterano periodista que ha cubierto la región de Israel y palestina durante veintinueve años. Sabe de qué habla.

El ataque aparentemente por sorpresa de Hamás a civiles y militares israelíes –en territorio ocupado, no lo olvidemos– y su respuesta, además de conmocionarnos y devolvernos a tristes épocas pasadas, abre una serie de preguntas que precisan respuesta.

Todas las guerras se acaban, siempre se alcanza la paz. ¿Siempre? Tal vez sí cuando la guerra es convencional, pero es mucho más difícil si se trata de una guerra híbrida. Y parece claro que esa forma de guerra va a permanecer mucho tiempo entre nosotros.

Lo que dicen los medios de comunicación no es verdad porque corresponda a la realidad, sino porque su discurso ha sustituido a la realidad. El falso relato en el que los medios insisten en relación con la guerra de Ucrania dan testimonio de ello.

¿Hasta qué punto debe haberse corrompido un corazón humano para golpear a un semejante indefenso hasta reventarlo y burlarse de él gritándole: “¡vamos, canta ahora!”?

¿Estamos ante una segunda independencia de África destinada a complementar la que se produjo al final de la Segunda Guerra Mundial y cuyas promesas han dado lugar a profundas frustraciones? ¿Estamos ante el fin del saqueo?

El secretario de Estado Anthony Blinken reconoce en una conferencia que el “orden” impuesto por EE. UU. al final de la primera guerra fría está en su fase final, y explica con pelos y señales la estrategia de la Casa Blanca para mantener su poder en el mundo.

China lleva tiempo ofreciendo a Taiwán lo que denomina una elección entre dos caminos: paz y prosperidad o guerra y declive. Reforzar la cooperación económica, crear infraestructuras comunes es su propuesta.

Publicar, publicar, publicar…sea como sea, sea lo que sea. Sin publicación no hay fondos, sin fondos no hay investigación. Al final, la actividad científica queda contaminada por un creciente mercantilismo.