Otto Skorzeny, héroe nazi y asesino del Mosad

Otto Skorzeny, héroe nazi y asesino del Mosad
Héroe de la Alemania nazi, Otto Skorzeny es conocido por haber sido un destacado oficial de las SS durante la Segunda Guerra Mundial. Apodado “caracortada” por su gran cicatriz en la mejilla y definido por la inteligencia británica y estadounidense como “el hombre más peligroso de Europa”, el ex-oficial vuelve a ser noticia por las informaciones publicadas por el periódico The Jewish Daily Forward, que aseguran que habría sido reclutado por el Mossad una vez terminada la guerra.

Según el rotativo judío, Otto asesinó en 1962 al antiguo científico espacial nazi Heinz Krug, quien había trabajado con Wernher von Braun desarrollando los cohetes V2 (utilizados al final de la Segunda Guerra Mundial para destruir la ciudad de Londres) desapareció en Múnich sin dejar rastro. Krug trabajaba entonces en un programa para desarrollar misiles para el gobierno egipcio. Mucho se ha especulado sobre la posibilidad de que el científico fuera un objetivo de Israel, nervioso por las intenciones armamentísticas de su (entonces) enemigo egipcio. The Forward asegura ahora que Krug habría sido asesinado por Skorzeny, siguiendo éste ultimo órdenes directas del Mossad.

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Otto Skorzeny

Y es que en 1962 tanto Krug como otros científicos del programa egipcio temían por su vida. Habían recibido cartas amenazadoras de Israel, y algunos de ellos se apresuraron a contratar escolta personal. Fue entonces cuando Krug contrató al ex-oficial de la SS Otto Skorzeny como su guardaespaldas. Lo que no sabía el científico era que el hombre que estaba contratando para protegerle era en realidad un agente doble que trabajaba también para los israelíes.

Los periódicos The Forward y Ha’aretz recogen ahora que, junto con dos guardaespaldas más, Skorzeny y Krug se dirigieron ese 11 de septiembre de 1962 al norte de Múnich para hablar sin ser molestados, pero una vez allí, “Skorzeny disparó al científico y destruyó, con la ayuda de sus cómplices, todas las pruebas incriminatorias con ácido, no dejando ni rastro del cuerpo”.

 

 

Un recluta difícil para el Mossad

Otto Skorzeny, condecorado personalmente por Hitler con el máximo rango de la Cruz de Hierro, era un reclutamiento difícil para el Mossad. Famoso por formar parte del comando nazi que rescató al líder italiano Benito Mussolini en 1942 y venerado por la mitificada Operación Greif (en la que se disfrazó de oficial británico para sembrar confusión en las líneas enemigas), estuvo también involucrado en una operación para hacerse con el control de Hungría en 1944, justo cuando el títere del régimen nazi Miklos Horthy estaba a punto de llegar a un acuerdo con Rusia (dicha operación dio lugar a que se enviara a campos de concentración y de exterminio a decenas de miles de judíos que habían sobrevivido hasta aquel momento).

Skorzeny cuando se cuidaba de la seguridad de Hitler

Skorzeny cuando se cuidaba de la seguridad de Hitler

Al acabar la guerra, Skorzeny fue capturado por las fuerzas norteamericanas, pero escapó gracias a la ayuda de otros tres ex-oficiales de las SS camuflados con uniformes americanos. En sus memorias, Skorzeny reivindicó que las autoridades norteamericanas le dejaron escapar. Después de este episodio viajó a España, donde el régimen fascista de Franco le permitió establecerse y vivir sin problemas.

Fue en ese momento cuando, según el rotativo The Forward, el Mossad lo habría investigado. Pero, en vez de asesinarlo, los servicios de inteligencia habrían decidido reclutarlo. “Conocí y dirigí a Skorzeny”, declaró al periódico israelí Ha’aretz Rafael Eitan, el ex agente de Mossad que secuestró a Adolf Eichmann con éxito y lo llevó a Israel para que se le juzgara. Eitan declinó dar más detalles sobre el asunto pero, según el rotativo, Skorzeny le habría dicho al Mossad que no le interesaba el dinero. En vez de ello, pidió que su nombre se sacara de la lista de criminales de guerra de Simon Wiesenthal, el investigador austríaco y caza nazis judío. Pero incluso el Mossad fue incapaz de hacer desaparecer el nombre de Skorzeny de la temida lista de Wiesenthal, por lo que los servicios de inteligencia israelíes falsificaron la firma del austríaco y mandaron una carta informando a Skorzeny de que su nombre ya no aparecía en la comprometida lista.

Junto a Mussolini, tras haberlo liberado

Junto a Mussolini, tras haberlo liberado

Skorzeny vivió toda su vida en España, dónde murió de cáncer en 1975.

En su funeral sus antiguos colegas de las SS despidieron el féretro con el saludo fascista y entonaron canciones nazis. Ignorando, por supuesto, que el hombre por el que estaban de luto era también un agente del Mossad israelí.

 

 

 

 

 

Traducción de Anna Galdón

Artículo publicado originalmente en The Telegraph