
Estados Unidos no puede permitirse perder la guerra. Pero tampoco Rusia puede permitirse perder la guerra. Sin embargo, hay perdedores: los miles y miles de muertos, ucranianos y rusos, carne de cañón de un conflicto entre grandes potencias.
TOPO EXPRESS
Aquí se aborda tanto la política doméstica como la internacional, en un sentido amplio. Relaciones intenacionales, geopolítica, política de alianzas, bloques en conflicto, guerras, elecciones, prospección de futuro… Todo es política. Eso sí: en El Viejo Topo hay poco espacio para dimes y diretes.

Estados Unidos no puede permitirse perder la guerra. Pero tampoco Rusia puede permitirse perder la guerra. Sin embargo, hay perdedores: los miles y miles de muertos, ucranianos y rusos, carne de cañón de un conflicto entre grandes potencias.

Esta es una guerra que ni Rusia ni EEUU pueden ganar, salvo que adquiera una dimensión que lleve a la aniquilación de una parte y a una gran destrucción en la otra. Un escenario dramático, ante el que no se alzan con vigor demasiadas voces que reclamen la paz.

¿Qué hace un multimillonario judío apoyando un régimen que tiene actitudes pro-nazis? El apetitoso pastel económico que está a la vista en Ucrania –además de un exacerbado odio a Rusia– quizás explica la implicación de George Soros en la guerra.

La UE ha adoptado un octavo "paquete" de sanciones contra Rusia en represalia por los referendos de anexión. Algunas de estas medidas podrían tener un efecto boomerang, que podría amenazar la estabilidad de las economías de los países de la UE.

La lucha actual entre los países occidentales consumidores de petróleo y los países productores es mucho más profunda de lo que parece y va más allá de la guerra en Ucrania. El mundo financiero se enfrenta al mundo de la energía. Y no hay tregua a la vista.

La probable victoria de Lula no puede hacernos olvidar que el bolsonarismo sigue vivo, y con apoyos firmes que no desaparecerán del panorama político brasileño. El bolsonarismo es ya un fenómeno político asentado que trasciende a su líder carismático.

“Históricamente, la democracia no existe como cosa en sí misma, como abstracción formal. Al contrario, la democracia es un movimiento político concreto, impulsado por fuerzas sociales y clases que luchan por objetivos particulares”. Arthur Rosenberg

La ruptura del gobierno de coalición independentista apunta a un giro en el eje de dominancia de la política catalana. Se anuncia una lucha sin cuartel entre las dos grandes formaciones del independentismo catalán, resultado de sus divergencias estratégicas.

Ante la amenaza nuclear, Palmiro Togliatti presentó en Bergamo una iniciativa para impulsar un movimiento de resistencia a la barbarie y al desastre que integrase ideales emancipatorios y punto de vista de especie, conservación cultural y transformación social.

Golpes de Estado, terremotos, huracanes, miseria… Haití se ve golpeado una y otra vez de forma inmisericorde. Las protestas se suceden, ahora a raíz de la suspensión del envío de petróleo barato desde Venezuela debido a las sanciones estadounidenses.

El fascismo y el nazismo. Dos lacras de un tiempo que parecía pertenecer al pasado más execrable de la historia contemporánea y que se abre paso entre las ranuras del tiempo para volver con caras nuevas pero no menos siniestras. El que avisa no es traidor.

Europa cayó en la trampa, siendo Alemania la principal víctima –Ucrania y Rusia aparte, obviamente– del conflicto. Y con ella, toda Europa, cuyo futuro parece incierto.Los estrategas estadounidenses deben estar frotándose las manos.