Socialdemocracia. Cómo y cuándo ha dejado de ser de izquierda

Mark Aguirre

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Mark Aguirre efectúa en Socialdemocracia una breve síntesis de la trayectoria del proyecto socialdemócrata, desde sus orígenes como ideología revolucionaria hasta la aceptación del capitalismo –y ahora el neoliberalismo– y la democracia representativa.

Se realata aquí una secuencia en la que los partidos socialdemócratas se han ido reinventando con mayor o menos fortuna. Con mayor fortuna con el keynesianismo, con menor fortuna con la Tercera Vía. Todo, hasta llegar al momento actual, cuando es visible un retroceso electoral de esas formaciones. Y no solo en España sinó en toda Europa.

Historia

Las ideas propias de la socialdemocracia flotaban en el ambiente, pero no fue hasta 1889 que se constituyó la II Internacional como partido político de clase que debía abolir la explotación y la injusticia. La clase obrera asumía así que la emancipación sería obra de la propia clase obrera, vinculando su éxito a su capacidad de convertirse en un sujeto político capaz de conquistar el poder.

En el congreso de Frankfurt (1951) la socialdemocracia abandonó el marxismo como referente ideológico y aceptó el capitalismo. Aunque, eso sí, se puso énfasis en la necesidad de intervenir en la economía.

En la década de los treinta del siglo pasado, Keynes cuestionó los planteamientos de la economía liberal, abriendo la época dorada del Estado de bienestar.

Pero en los sesenta el modelo empezó a dar muestras de agotamiento. La salida, liderada por Tony Blair y teorizada por Anthony Giddens, implicó la renuncia definitiva a las premisas sobre las que se había construido la socialdemocracia. Y se aceptó sin ambages el orden neoliberal.

Hoy, la socialdemocracia está lejos de perseguir los objetivos que estableció cuando se constituyó, y lejos de constituir un referente indiscutible de la clase obrera, enfrentándose al reto de reinventarse de nuevo.

El autor

MARK AGUIRRE (Félix Lasheras, Zaragoza, 1954) es periodista y escritor. Ha sido profesor de Sociología Política en la Universidad Veracruzana de México y es Doctor en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue corresponsal de El Mundo en Beijing y en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. Colaborador habitual de El Viejo Topo, es autor de seis libros y docenas de artículos. Actualmente reside en Addis Abeba.