Oscar Wilde

Oscar Wilde

Oscar Fingal O’Flaherty Wills Wilde nació el 16 de octubre de 1854 en Dublín, Irlanda, en el seno de una familia de elevada posición sociocultural y creencias anglicanas. Su padre era el cirujano y anticuario Sir William Wilde, y su madre, que poseía un salón literario, era la periodista y poeta Jane Francesca Elgee. Tenía un hermano mayor llamado Willie y una hermana de nombre Isola que, nacida después de Oscar, falleció a los nueve años de edad.

Como su madre deseaba una hija en el momento de nacer su segundo retoño, Wilde fue vestido de forma asidua con ropajes de niña durante los primeros años de su existencia, conformando así el primer apunte estrambótico en la personalidad del futuro escritor.

Oscar estudió en el Trinity College de Dublín y en la Universidad Magdalen de Oxford, adoptando en su proceder un estilo de vida bohemio y una estética dandy repleta de extravagancias, llevando el pelo largo, empleando habitualmente el foulard, luciendo un bastón con empuñadura de piedras preciosas, medias de seda y pantalones cortos de terciopelo. Esta afectación esteticista chocaba con los usos y comportamientos puritanos de la Inglaterra victoriana.

El arte por el arte era la premisa básica del comportamiento vital y profesional del escritor, quien sorprendía por su perspicaz sentido del humor y sus deleites excéntricos, como el coleccionismo de porcelana azul o plumas de pavo real.

Cultivó distintos géneros literarios, como la poesía en su primera obra “Ravenna” (1878), con la que consiguió el premio Newdigate; relatos, como “El Crimen De Lord Arthur Savile” (1887), cuentos que Wilde redactó para sus hijos como “El Fantasma De Canterville” (1887), “El Ruiseñor y La Rosa” o “El Príncipe Feliz” (1888); ensayos, como el político “El Alma Del Hombre Bajo El Socialismo” (1891) o el literario “La Decadencia De La Mentira” (1889); y una única novela, “El Retrato De Dorian Grey” (1891), basada en la conocida leyenda de Fausto que el alemán Goethe había popularizado en el año 1832.

Algunos de los trabajos más significativos del autor irlandés se encuentran en sus obras teatrales, en donde dio rienda suelta a su querencia decadentista, su confección de punzantes e ingeniosos diálogos y su aguda construcción de personajes y tramas con enredos. Títulos como “El Abanico De Lady Windermere” (1892), “La Duquesa De Padua” (1891), “Una Mujer Sin Importancia” (1893), “Un Marido Ideal” (1895), “La Importancia De Llamarse Ernesto” (1895) o “Salomé” (1891) son algunos de sus textos de mayor transcendencia artística.

Además de la publicación literaria, Wilde colaboró en la redacción de artículos desde sus inicios como escritor en diversas revistas europeas y americanas, fundando incluso en 1887 la publicación femenina “Woman’s World”, una revista que dejó de existir dos años después de su creación.

En lo que respecta a su vida sentimental, después de un breve noviazgo con Florence Balcombe (quien terminó casándose con Bram Stoker, el creador de “Drácula”) y con la actriz Lillie Gantry, Oscar Wilde contrajo matrimonio en 1884 con la adinerada Constance Lloyd, hija de un prestigioso abogado irlandés con quien tuvo dos hijos, Ciryl y Vyvyan, futuro escritor bajo el nombre de Vyvyan Holland.

En el año 1895 Wilde inició un pleito contra el Marqués de Queensberry, quién le acusó de homosexualidad y sodomía practicada con su hijo Lord Alfred Douglas, el gran amor en la vida de Oscar Wilde, al que el escritor llamaba Bosie. Tras el juicio, Wilde fue encarcelado durante dos años en las prisiones de Wandsworth y Reading Gaol, perdiendo a su familia, bienes y amigos.

En este período escribió “De Profundis” (1897), una epístola de contrición personal en la que mostraba su apego sentimental por Bosie.

Cuando salió de la cárcel se trasladó a la localidad francesa de Berneval y adoptó el seudónimo de Sebastian Melmoth. En Berneval escribió “Balada De La Cárcel De Reading” (1898), rememoración poética de su estancia en prisión.

Posteriormente residió en París en un hotel de la ciudad de la luz y en condiciones económicas míseras. Falleció en la capital francesa a causa de una meningitis cerebral el 30 de noviembre del año 1900. Se convirtió al catolicismo en su lecho de muerte. Tenía 46 años. Está enterrado en el cementerio del Père-Lachaise de París.

El Viejo Topo publicó El alma del hombre bajo el socialismo

Fuente: Aloha Criticón