Heinrich Heine

Heinrich Heine (Düsseldorf, actual Alemania, 1797 – París, 1856). Poeta alemán, demócrata revolucionario, amigo de Marx.

Fue el primero en señalar abiertamente el carácter revolucionario inherente a la filosofía clásica alemana y a la dialéctica de Hegel, viéndola como preparación de la revolución política. Según Heine, la historia de la filosofía es la historia de la lucha entre espiritualismo y sensualismo; el poeta se declaró partidario del segundo (“Contribución a la historia de la religión y filosofía en Alemania“, 1834).

Junto con Goethe, es el máximo exponente de la lírica germana. Descendiente de una familia de banqueros y comerciantes judíos, inició en 1819 sus estudios de Literatura, Derecho y Filosofía en Bonn. Poco después pasó a Berlín y entró en contacto con Hegel, Chamisso y Schleiermacher.

Sus primeras composiciones líricas, claramente influidas por Lord Byron y Friedrich de la Motte Fouqué, datan de 1822. En 1823 publicó Intermezzo lírico, obra unida a dos tragedias (Almanzor y Ratcliff) de la que cabe destacar su vena melódica, y en 1826 la primera parte de los Cuadros de viaje, cuya edición en cuatro volúmenes completó en 1831. Estos primeros textos en prosa conjugan un ferviente lirismo juvenil con una mordaz sátira contra personas e instituciones diversas. La prosa irónica y ágil de esta obra influyó en los autores alemanes posteriores y sentó las bases de un estilo que en un mismo texto fusionaba géneros como la poesía, el relato, el ensayo político, la crónica periodística y la autobiografía.

En 1827 vio la luz Libro de canciones, fuente de inspiración de compositores como Schumann, Schubert y Brahms. Su radicalismo y sus cínicos ataques a la Academia alemana le indujeron a trasladarse a París (1831), donde conoció a personajes como Víctor Hugo, Alfred de Musset o George Sand. En 1835 publicó un ensayo sobre la cultura alemana, La escuela romántica, y estudios sobre William Shakespeare y Miguel de Cervantes. Ese mismo año fueron prohibidas todas sus obras en Alemania, país al que dedicó los versos satíricos de Alemania, un cuento de invierno (1844).

Simpatizante del socialismo utópico saintsimonismo, perseguido por las autoridades y exiliado a causa de sus convicciones socialistas, pasó sus últimos ocho años de vida medio ciego y medio paralítico, en una cama, sobre cuatro colchones. Se cree que padecía esclerosis múltiple. Escribió un famoso prólogo a una edición francesa del Quijote. La última vez que se arriesgó a salir fue en 1848, para ver en el Louvre la Venus de Milo, ante la que cayó desmayado. Su pesimismo se expresa en algunos de los más amargos poemas del Romancero (1851). Pocas horas antes de morir en París, como cuenta el hispanista Johannes Fastenrath en su La Walhalla dijo: “Dios me perdonará: es su oficio”. Póstumamente, en 1869, aparecieron sus Últimos poemas.