Cuidado con los regalos del BCE a los griegos

Deuda pública griega
El anuncio por parte del Banco Central Europeo de que ha obtenido hasta ahora 7.800 millones de euros de beneficio de sus participaciones en la deuda pública griega revela la verdadera naturaleza de los llamados rescates de las finanzas del gobierno griego que los líderes de la UE otorgaron a cambio de enormes medidas de austeridad desde 2012.

Ya en marzo de 2012, hace cinco años, un denominado acuerdo de participación del sector privado (PSI) preveía que los bancos franceses, alemanes y griegos que poseen la mayor parte de los bonos del gobierno griego aceptasen un ‘recorte’ del valor de sus bonos. En el marco del PSI, recibieron a cambio nuevos bonos del gobierno griego con una madurez de 30 años, con un interés del 3-4% anual y garantizados por el operador financiero de la zona euro, el EFSF. Y también consiguieron algo de dinero por adelantado por entregar sus viejos bonos. Los líderes del euro y el FMI facilitaron alrededor de 130 mil millones de euros en dinero fresco, además de 34.000 millones del anterior paquete griego para financiar los intereses a pagar de los nuevos bonos del gobierno griego, al FMI, dinero para recapitalizar los bancos griegos y dinero efectivo para el acuerdo PSI.

Como parte del PSI, el BCE compró algunos de estos bonos, con pago garantizado por el gobierno griego a medida que madurasen, en el marco de los paquetes de rescate que siguieron. En total, el BCE y los bancos centrales nacionales compraron 56.2000 millones de euros de deuda griega, según el análisis de  un académico de la Universidad de Munich. De esta cantidad, 29 mil millones han sido reembolsados, y 27 mil millones siguen pendientes. El BCE compró bonos a pagar hasta 2028 .

Bueno, no sólo se han devuelto ya estas compras de bonos, pagados en estos años por los griegos a costa de los recortes de salarios y pensiones, un colapso de los servicios públicos y la privatización de los bienes públicos, sino que el BCE ha obtenido casi 8 mil millones de euros en beneficios. Según el BCE, bonos soberanos griegos adquiridos en virtud de su programa de compra de bonos en los Mercados de Valores (SMP) han rentado 7.800 millones de beneficios netos entre 2012-2016. Estos beneficios no están siendo devueltos a los griegos, sino distribuidos entre los bancos centrales de 19 países de la zona euro.

Otra cruel ironía es que, después de haber comprado estos bonos a los bancos franceses y alemanes, reduciendo las pérdidas de los bancos al mínimo, el BCE se ha negado a comprar bonos del gobierno griego como parte de su programa de flexibilización cuantitativa para ayudar a los griegos. ¿Por qué? Debido a que ¡la deuda del Gobierno griego no es sostenible!

Y eso es cierto. Al imponer el PSI a Grecia, la troika (BCE, UE y FMI) buscaban recortar la carga de la deuda pública griega desde el 166% del PIB antes de la cesación de pagos hasta el 120% del PIB a finales de la década a través de las medidas de austeridad. Pero no lo conseguirá cancelando una parte de la deuda griega, sino estrujando al pueblo griego para que devuelva al BCE y al FMI sus préstamos de “rescate”. De la financiación total de 164 mil millones de euros en 2012, solo 23 mil millones se destinaron a financiar el presupuesto del gobierno griego.

Lo que una mano da, la otra lo quita.

Como la economía griega implosionó, la deuda pública griega, lejos de caer gracias a los tres programas de rescate, simplemente se ha disparado aún más hasta alcanzar el 180% del PIB. La austeridad no ha servido para nada y todavía no consigue reducir la deuda y frenar los pagos de intereses a los tenedores de bonos privados, así como al BCE.

Es probable que el FMI y el BCE hayan obtenido más beneficios de los préstamos de “rescate”. Un análisis de la Jubilee Debt Campaign en 2015 estimó que el FMI había ganado 2,5 mil millones de beneficios de sus préstamos hasta entonces. Y el FMI y el BCE conseguirán incluso más beneficios de los préstamos de “rescate”.  El JDC reconoce que, dada la diferencia entre la tasa media efectiva de interés del BCE de un 10% sobre la deuda, el vencimiento de la deuda, y el coste insignificante normal de los préstamos del BCE, el beneficio acumulado podría ser de 22 mil millones de euros en 2022, diez años después del PSI.

El FMI estima que, sin alivio de la deuda, la deuda del sector público de Grecia con respecto al PIB no caerá incluso con más austeridad. De hecho, crecería de alrededor del 180% actual a casi el 300% el año 2060 – en un efecto de ‘bola de nieve’, porque la deuda se paga con más deuda y los intereses siguen subiendo además.


Y no hay señal del menor ‘alivio’.

Publicado originalmente en el blog de Michael Roberts Traducción de G. Buster en Sin Permiso

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