Domenico Losurdo

Domenico Losurdo retrato

Domenico Losurdo (Sannicandro di Bari, 1941-2018) enseñó Historia de la Filosofía en la Università degli Studi di Urbino.

Entre sus últimos libros se encuentran, traducidos al español: El lenguaje del imperio: léxico de la ideología americana; Autocensura y compromiso en el pensamiento político de Kant; La cultura de la no violencia: una historia alejada del mito; Hegel y la catástrofe alemana.

Sus libros no son cómodos, sino perturbadores, porque fue capaz de tratar bajo una luz nueva asuntos sobre los que el pensamiento dominante había extendido una visión que parecía definitivamente instalada en la sociedad. Así, en Stalin. Historia y crítica de una leyenda negra, Losurdo, sin negar las sombras más oscuras del líder comunista, sitúa sus decisiones en un contexto que relativiza algunas de esas sombras, dando lugar a un retrato más aproximado a lo que Stalin realmente fue e hizo. O, en Contrahistoria del liberalismo, Losurdo descorre el velo que impide ver cómo los fundadores de esa corriente de pensamiento fueron racistas y esclavistas, negadores de derechos elementales. Por no hablar del papel central que en La lucha de clases da a la mujer, un papel ignorado frecuentemente por la mayor parte de historiadores y sociólogos. O su crítica, en La izquierda ausente, a unas fuerzas políticas acomodaticias y centradas en la dinámica electoral, olvidando a menudo a quién y para qué deberían servir. Su último

Losurdo abrió debates que parecían cerrados, se rebeló contra grandes supuestas verdades, replanteó cuestiones que pocos se atrevían a plantear, y cuestionó, una y otra vez, aquellos dogmas que todos daban por sentado. Su obra es una buena muestra de ese inconformismo y esa rebeldía que siempre lo acompañaron.

Domenico Losurdo tuvo “la valentía necesaria para escribir lo que nadie más se atrevía a decir”. Fue uno de los marxistas europeos más originales, porque abordó desde el marxismo las cuestiones más difíciles, “las batallas que nadie podía o quería librar.”

Antonio J. Antón. Mundo Obrero.